Hipocresía

El día que aprendí a juzgar a las personas por lo que sale de su corazón, y no por lo que tienen en su cuerpo, en su cartera o en su cabeza, la vida me empezó a ir mucho mejor“. Dijo él.

Pues yo desde el día en que aprendí a no juzgar, dejé de sentirme juzgado“, respondió el otro. Y por unos segundos se hizo el silencio.

¿Pero eso es una doctrina de la Biblia, no? No juzguen y no serán juzgados. Sí, ya la conozco, pero no la comparto. Prefiero dejarme guiar por mis instintos, confiar en lo que uno sabe que sale del corazón de los otros y sentir que los demás hacen lo propio respecto de uno según lo que sale de mi corazón” Le alegó entonces, tras un tiempo de reflexión, el primero.

No, eso no es doctrina cristiana. Yo no soy creyente, no soy cristiano. Eso es sencillamente lo que me acaba de dictar mi corazón al sentir que buscabas juzgarme a través de mi respuesta inmediata a tu afirmación, obviamente sin esperar que ésta pudiera salir en ningún momento del corazón. Mentiroso“, concluyó el segundo.

Y se fue sonriendo, sabedor de que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, al menos en lo que a relacionarse con los demás se refiere.

One Response to "Hipocresía"

  1. juanra  diciembre 31, 2013 at 12:40 am

    la construcción del texto y la manera de expresarse me transportan a algún sitio con mucho frió de Rusia a mediados del siglo pasado.., dos hombres sentados hablando en una mesa de madera, con la chimenea de fondo, pero aun asi con bufandas puestas sin apretar., fumando pipa a la vieja usanza.., con una gorrilla de visera corta y con barbas y bigotes.., parece el estilo de Fiódor o de alguno de aquellos..; disculpa por mi interpretación subjetiva de las sensaciones que me ha producido sin entrar en el mensaje del texto..

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